Dietas y consejos para diabéticos tipo 2

En la siguiente nota resolvemos esta duda recomendando los mejores alimentos que pueden agregar a su dieta las personas con diabetes tipo 2.

El diagnostico de diabetes tipo 2 implica ciertos cambios en la dieta diaria. Como en todo tratamiento se buscará mantener a raya los niveles de azúcar, para lo cual el doctor recomendará disminuir la ingesta de determinados alimentos. Sin embargo, existe mucha controversia y duda sobre los alimentos que están permitidos. A continuación te detallamos los que deberías incluir sí o sí en tu dieta.

Pescado graso

Elevar el consumo de grasa saludable es indispensable en personas que padecen diabetes tipo 2, ya que disminuye el riesgo de presentar enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares.

Pescados como el salmón, la sardina, el arenque, la anchoa y la macarela son ricos en omega 3, DHA y EPA, ácidos grasos beneficiosos para el corazón.

Vegetales de hoja verde

La espinaca, la col rizada, el brócoli y demás vegetales verdes contienen bajos niveles de calorías y carbohidratos, responsables en el incremento de azúcar en sangre.

También son fuente de antioxidantes, luteína y zeaxantina que previenen complicaciones propias de la diabetes como la degeneración muscular y las cataratas.

Semillas de chía

Las semillas tienen múltiples beneficios en el tratamiento de la diabetes. Son altas en fibra, por ejemplo en 28 gramos de chía más del 90% de carbohidratos que posee son fibra. Esta genera ayuda a controlar el peso ya que genera llenura.

Además el líquido viscoso que contienen disminuye la velocidad que viajan los alimentos por el intestino, en consecuencia ralentizan su absorción reduciendo los niveles de azúcar.

Se ha encontrado evidencia de que las semillas de chía reducen los marcadores inflamatorios y la presión arterial.

Aceite de oliva extra virgen

Es rico en ácido oleico, un tipo de grasa saturada que mantiene dentro de los parámetros establecidos los triglicéridos y el HDL. En pacientes con diabetes suelen fluctuar en niveles poco saludables.

El aceite de oliva ayuda a proteger las células que revisten los vasos sanguíneos, que suelen deteriorarse por acción de la oxidación del LDL y la presión arterial, complicaciones propias de la diabetes.

Subir