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¿Cómo ponerse la armadura de Dios?

Para hacer frente a ello, es necesario tomar la “armadura de Dios”. Esta describe en Efesios 6: 14-17, donde pablo nombra cada pieza de la armadura, recordándonos con ello que, debemos estar “ceñidos con los lomos con la verdad” y llevar dentro de nuestro corazón el “evangelio de paz”.

¿Cómo ponerse la armadura de Dios?

Como cristianos, debemos ser conscientes de que necesitamos cada pieza de la armadura de Dios, para poder luchar contra de los esquemas del diablo (versículo 11). Asimismo, luchamos contra los gobernantes, las autoridades, los poderes cósmicos sobre esta oscuridad actual. Asimismo, contra las fuerzas espirituales del mal en los lugares celestiales (versículo 12).

Pablo, para explicar cómo es que la fe puede ser nuestro escudo protector ante los ataques espirituales, emplea una metáfora que contiene gran poder. Él describe la armadura de Dios, un implemento entregado a todos sus hijos para que se defiendan y logren vencer los ataques del maligno.

Al colocarte esta armadura de manera simbólica te llenaras de firmeza y te mantendrás con fe firme ante los ataques. Esa no es una batalla contra la carne y la sangre, sino contra seres espirituales invisibles que son hostiles contra todo lo que está conectado con Dios: su Palabra, su propósito, su pueblo.

La armadura de Dios

A continuación, veremos una corta descripción de cada una de las partes de la armadura que Dios ha puesto a nuestra disposición:

  1. El cinturón de la verdad

Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad... (Efesios 6:14 a) Este cinturón llevador por los soldados era ancho y servía para mantener la túnica interior en su lugar a la vez que protegía y daba soporte al cuerpo. De esa misma forma el cristiano debe conocer la verdad sobre quién es en Jesús y vivir una vida íntegra que honre su posición en Cristo.

Cómo usar el cinturón: llena tu mente y tu corazón con la verdad de la palabra de Dios. Cultiva una amistad profunda con él a través de la oración. Vive una vida íntegra y sé veraz en todas tus acciones y palabras.

  • La coraza de la justicia

La coraza iba enganchada al cinturón y protegía órganos vitales. Una herida en el pecho puede ser mortal, por ello, el soldado debe cubrirlo bien. Así mismo, debemos vestirnos con la justicia de Dios que tenemos a través de Jesús. Somos justificados por nuestra fe en Cristo (Romanos 5:1-3).

  • El calzado para proclamar el evangelio de la paz

Los pies necesitan estar bien protegidos para avanzar en la batalla, ya que el enemigo puede colocar objetos cortantes o trampas para hacernos caer y evitar que avancemos. Pero en Cristo nuestros pies están firmes y dispuestos para llevar el evangelio de la paz.

  • El escudo de la fe

Con el escudo de la fe podemos apagar todas las flechas que nos dispara el maligno. El ataque del diablo puede venir de cualquier lugar, por eso es importante estar alerta para poder colocar el escudo en el lugar preciso y protegernos.

  • El casco de la salvación

El casco protege la cabeza. Nuestra mente debe estar llena de la certeza de nuestra salvación. Debemos vivir cada día la vida que Dios quiere que vivamos como hijos suyos, anclados en esa certeza y con nuestros corazones llenos de gratitud.

  • La espada del Espíritu

Esta es la única arma de ataque, al contrario de las otras que son más bien defensivas. La espada sirve tanto para la defensa como para atacar al enemigo. La palabra de Dios alumbra nuestro camino (Salmo 119:105). Recordemos el ejemplo de Jesús cuando fue tentado, cómo usó la palabra de forma efectiva para vencer las tentaciones del diablo (Mateo 4).

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